¿Cómo reparar un parabrisas?: consejos a considerar

Cuando comenzaron a fabricarse en el mundo los primeros vehículos a motor a fines del siglo XIX se estaba lejos de la preocupación de cómo reparar un parabrisas, ya que los conductores solo usaban gafas como mecanismo de protección contra el polvo, piedras o insectos del camino.

A poco andar del siglo XX se comenzaron a utilizar vidrios comunes y corrientes como parte de los vehículos, pero que sin embargo provocaban una infinidad de accidentes, temores y demandas legales producto de cortes y muertes generadas por trozos de cristal que se desprendían ante cualquier impacto.

Hoy en día, los vidrios frontales son construidos con altos estándares de seguridad y resistencia, formando parte integral y obligatoria de todo vehículo, tal como lo establece el artículo 79 de la Ley de Tránsito. En ese sentido, los parabrisas contemporáneos están compuestos por dos capas de cristal laminado, al que se le suma, al medio, una capa de policarbonato que actúa como cohesionador. Sin embargo, esto no los hace inmunes a golpes, marcas y quiebres que se puedan generar en el camino.

En Compara te motivamos a que los mantengas en buen estado y sepas cómo reparar un parabrisas ante problemas mínimos que pueden afectar la visibilidad desde y hacia el exterior del vehículo. También te recordamos que no hay mejor preocupación que la prevención, por lo que puedes consultar las opciones de seguro automotriz que te permitirán circular más tranquilo por las calles de la ciudad y ser asistido si tienes algún problema.

Cómo reparar un parabrisas

Lo primero a definir es si la marca en el parabrisas es una raya, un piquete o una trizadura. Esto nos permite dimensionar el problema, y evaluar si es posible arreglarlo por nuestra cuenta o si derechamente necesitamos un cambio completo a través de la asistencia de especialistas.

Sea cual sea el caso, no se debe dejar pasar mucho tiempo para tratar estas huellas, ya que con el tiempo y el andar pueden ir aumentando el tamaño y provocar más de alguna molestia o peligro, e incluso, una causal de rechazo de la Revisión Técnica.

Por ello, se puede considerar la siguiente clasificación para analizar el problema:

  • Una raya o rayón es una marca superficial caracterizada por no tener un centro definido, sino que se extiende como una línea de larga extensión, más allá de la figura que pueda dibujarse.
  • Un piquete es una marca superficial con un poco más de profundidad, pero que tiene un punto central por donde comienzan a desplegarse una serie de círculos alrededor (llamados “ojo de toros”), líneas cruzadas (denominadas “estrellas”) o bien una combinación de ambos. Estos piquetes, si no son más grandes que una moneda “nueva” de 100 pesos, permiten saber cómo reparar un parabrisas a través de diversos productos que podemos adquirir en el mercado y que explicaremos más adelante.
  • Una trizadura tiene mayor complejidad,  ya que es más profunda que una raya y un piquete, generando bordes que sobresalen y pueden llegar a ser cortantes al deslizar un dedo. Estas trizaduras son motivo común de rechazo de la Revisión Técnica (incluso, también los pequeños piquetes pueden ser causa de no renovación). Para solucionar este problema se necesita el apoyo de especialistas que puedan generar soluciones de calidad.

En ese sentido, existen ocasiones donde la empresa de seguro automotriz asume reparar un parabrisas o cambiarlo por completo, por lo que recomendamos tener un contrato al día y con esta opción dentro de su cobertura.

Reparar un pequeño piquete en el parabrisas

Como ya explicamos, en el caso de los piquetes que no sean más grandes que una moneda “nueva” de 100 pesos, existen algunos métodos que se han masificado en los últimos años. Uno de ellos es el sistema de inyección de resina líquida, cuyo kit de uso se puede adquirir en diversas casas comerciales del país. Esos paquetes, por lo general, contienen un cono de plástico, un sello, una navaja, una mica, una jeringa, un tubo con resina y una aguja.

La forma para explicar cómo reparar un parabrisas con estos productos y la luz solar es el siguiente:

  1. Con ayuda de la aguja del kit, se remueven los elementos ajenos que están en los huecos del piquetón, como tierra o barro.  
  2. Se limpia la superficie con un paño húmedo, ojala con alcohol o algún limpiavidrio que genere mayor remoción de compuestos adheridos.
  3. Se pega al vidrio un sello que contiene un círculo vacío al medio, y que deja expuesto el punto central del piquetón.
  4. Sobre el sello anterior se coloca un cono de plástico que permitirá el ingreso de la resina.
  5. Se coloca una toalla al lado para que la resina no escurra a otros lados del parabrisas.
  6. Se añaden algunas gotas desde el tubo de la resina, dependiendo de la extensión y profundidad de la huella del piquetón.
  7. Se coloca la jeringa para que esparza el líquido y succione el aire que pueda haber en los huecos y que puede generar burbujas sin rellenar. Se deja por 20 minutos.
  8. Una vez completado el proceso de la jeringa, se saca el sello plástico adherido con una navaja plana que viene generalmente en el kit.
  9. Se remueven todos los restos con una toalla, y se procede a colocar una mica que actuará como protector y filtro ante la luz.
  10. Se deja en un lugar secando y bajo el sol, una hora como mínimo. Luego de esto, hay que proceder a sacar la mica con una navaja plana.

Este método, explicado con detalle por este youtuber, tiene sus adeptos y detractores, por lo que también se recomienda informarse bien antes de adquirir los productos y aplicarlos por su cuenta.

Mantener el parabrisas limpio

Así como el cambio o el cómo reparar un parabrisas se debe ajustar a cada caso, existen algunas recomendaciones para mantener el vidrio delantero en buenas condiciones para la conducción, como por ejemplo:

  • Limpiar siempre el parabrisas y la luneta trasera con paños limpios.
  • Utilizar el limpiaparabrisas cuando se crea conveniente, en la intensidad que se requiera.
  • Cuidar que la fuente de agua de limpieza del parabrisas se encuentre con líquido, y presionar el lavaparabrisas (“sapito de agua”) cuando sea necesario.
  • En días de lluvia o alta humedad, eliminar el vaho del interior del vehículo y que se pueda acumular en los vidrios, a través del sistema de ventilación y/o calefacción orientado al parabrisas para que que se pueda desempañar de buena forma.

Estas recomendaciones de cuidado cotidiano se pueden ver complementadas por la elección de un seguro automotriz que pueda facilitar el cambio completo o entregar nuevas alternativas para reparar un parabrisas dañado.